Habrà un dìa, los centauros estaràn escondidos
entre la luz
y en cada cùpula las alas despertaràn
con el miedo de ese instante cuando se alejan.
Has visto en los espejos
son como diferencias donde alguna realidad recoge
otro camino
no es el iris de tu pupila, el ansia de tu mirada
es un mundo que siempre ha de engañarnos
el ùnico, el verdadero, està en el corazòn.
Acercarte a la arena
si eres capaz de sostener tu vida allì
entonce algo como la eternidad serà tuyo,
un dìa que se desmaya engañando a la verdad
desde serenas metafisicas,
aquellas que temen correr por que al hacerlo
partriràn del hombre.
Luna de sabios errantes, seres perdidos
en cada mejilla llevamos y es una pubertad de pubis
una cimitarra de cometas en el jardìn donde un lobo
me presiente,
con el preludio de quien convierte en cachorro
todo lo que toca.
Que importa esta luz, he sido mil veces el asesino
sòlo de mi oscuridad
aunque esos candelabros y sus alas de cera me hayan engañado.
Contempla lo que jamàs ha de ser para el òpalo
aquì en este drama estàn todos los secretos
aunque en cada silencio cierro los mìos,
aquellos que sòlo una gota de tu sangre podrìan arrancarme.
No mires màs allà, no busques misterios en la palabra
no tientes al amor, cierra tus poros solamente
porque una noche de celestes infiernos
èl te alcanzarà.
Guillermo paredes mattos
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