miércoles, 20 de junio de 2012

Tìtulo de la Memoria





 
Un apóstata recorre ventanas donde vivió
el desastre,
delata tráficos y heraldos que corrigen
al lado de noches sus sueños
como si ellos fueran borradores.
 
Penetran el musgo porque son inmortales
y lucidos entre imperfecciones
inhalan
rocinantes ilusos de retinas,
de pupilas colgandose del trecho
donde ardientes paraguas combaten
con con la lluvia.
 
Es humedo cual corrientes marinas
que acarician la arena
lleva en su memoria afelios de extrañas grandezas
la pureza de un oráculo brotando
del nardo
o  la rama seca.
 
Un apóstata -niebla verguenza-
está hecho de naves par saber de dónde llega el agua
para no saber porque es del mar.
 
Desciende del sol cuando corta la marea
pero no cuano la olvida.
 
Prefiere olvidar antes que guardar
en la memoria.
 
 
 
Guillermo Paredes mattos

No hay comentarios:

Publicar un comentario