A través del agua veo mi propio crepúsculo.
Es una mancha de seda fondeada en el barro
un corpusculo granitico en el mar de mis praderas.
Es el caminante de un cielo sin disciplina
ministerio de lumbre que camina en una treta.
Que no haya un suplicio, es sólo un vertedero
de estelas que fluyen diccionarios o resortes
impresiones de ninfos que ladean fulgores.
-Delideradamente el gènero, totalmente bàculo-
Arpias de agua entre lo ardiente
uno logra peripecias de lirios atenasados
por una amenaza de polen ycantaros.
Pero yo arraso en mis labios
la palabra y el ciclo
que mis laberintos ofrecen a la delicia
y ensarto abluciones en cadaveres de frío.
Separo manias de voces y quebrantos
que rodean elipses en los resplandores:
todos algun día inventaron el sueño.
A través del agua conoce el equino su rostro
la cadencia del mercurio dentro de la ojiva
el secuestro de un halo rizado en la verguenza.
Y hasta un halo es criminal
entre los dedos y camina
en incandescencias de huertos, llenos
de axilas,
jardines con el ala de un travesaño
percusiones seduciendo el secreto.
Asi la voluptuosidad es posible
en cada pensamiento
y mi lustre de can llega como un ideario
formulando atrios de inconquistables barros.
Por ello amo el purgatorio de todas las probetas
el silencio que delinque derrotando al sonido
el corazón de mi brasa
tensandose en monólogos
de entrañas y espera.
Y me digo mientras el estro enreda
un sacrificio
que la pasión es sindrome y el río un bolido
para despedirme de la lucidez
en el reino de
los sueños.
Guillermo Paredes Mattos
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