El Logos del Hilo
Contemplar es habitar encantamientos.
He aquí un demasiado lejos para el mono.
Con algo de sutileza para ser descubierto o cifrarse
da igual, la palabra también es un suicida
y ese acto lo hace entre árboles.
En ese anuncio tan formal y electrico
anda la maestría corrompiendo su yugo
y sé que al espíritu le basta el mío.
Eso tan moderno debe liberarse en algo
con suma pubertad deteniendo sus poses
su contorsión en escena mas profana,
con la cualidad de un río que troza en las tinieblas.
Yo leí de dialecticas hace tiempo
eran mayeuticas de un soplo lirico y bastardo
hasta ese peso renuncie a los bardos
todos continuan siluetas y resinas.
Pero asciendo al árbol.
Hoy lo hago con una escalera
marcando en cada rama el hilo de ese logos
y el anuncio de que mis brazos
a veces nunca son posibles
esto último tiene un nombre
muy literario.
Pero esa literalidad es otro esclavo
y como buen verdugo de mis aires
me conduzco con paciencia a esos altares
que el vicio no puede prepararme,
el vicio no me conoce,
el vicio apenas puede pasearse entre los árboles
pero nunca abrir el pecho de los monos.
Y los monos sabemos
que debajo del pecho lo único que puede huir
es el latido.
Guillermo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario