miércoles, 11 de julio de 2012

Preludio a la Imaginaciòn II




Puebla el rocío infiernos de huestes
impregnando el corazón de infantes retornos
hacia llamaradas que insomnes, testigos son
de otro camino... Mis celos, siguen mudando
entre citaras y si preguntas por un barco
yo diré que fue ahogado por mi sangre.
 
Oh Dios, el universo sigue siendo una esquina
un caballo torpe en el agua
la savia que trepa al arrastrarse por el barro
la linfa de todos mis juguetes
cuando es infame el verano
y el destino es juramento de ideales purezas
en el fuego, en el camino de la llama
en el torpor de un heraldo estampando vicios
en sus alas, en el cabello azul de la noche
en suis ojos tranquilos como una cima
o el sigilo de una montaña.
 
Oh dios, tú no sabes
hay una vereda donde dormí igual que el cemento
y no me levante sino entre mascaras algebraicas
atrapado por deformes siluetas
y la sombra de ese oraculo
desdiciendo capullos al borde de una crisalida,
me hablo, volviò al diàlogo con
mis murallas.
 
Y regresè a esa visiòn 
de la mariposa cabalgando en los truenos
imaginando que es de aire.
 
 
 
Guillermo Paredes Mattos

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