viernes, 20 de julio de 2012

La Soledad de las Quimeras





En el fino oleaje de la garua
suspendida por un canto fugaz de arcos y estrellas
en la pasión del engranaje junto a la ola
donde dormimos la espada como una rada de caminos
y la goleta se agita entre bosques con la ira
extasiada por molinos de histeria y a veces
de neurosis
aquella hecha de ruinas, esa en aras y tinieblas.
 
En el fino sumergirse de esta estela donde el agua
deja el atomo y su hoyo erguido en lo invisible
donde el corcel repite la voz del papel
y la vanidad delata costumbres de agujas
con la promesa,
cuando todo es forma que inmensurable
diametraliza la nieve
y el hombre recibela a través de sus lampos
en los musculos de cualquier desolación
en las lagunas que parecen encontrar
su vida entre la nieve
su alarido en el granizo
en la sorpresa de un rehen
rendido entre fraguas de cadalzos
corporal, hirviente o pupilas
sin dinastias de gusanos y biblicos ladridos
atrapando la lluvia igual que el corazón
en esa soledad que nunca escribimos
pero que seguimos a cualquier lugar
como si fuera lo ùnico en la vida
y las quimeras.
 
 
 
 
Guillermo Paredes mattos
 

2 comentarios:

  1. No me quedan palabras
    Para elogiar tanta belleza
    Gracias por ser tu

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  2. No sè que decirte Maite.

    Pero tomo tu ultima oraciòn para devolverla
    con la misma gratitud y desprendimiento
    con que fueron desplazadas.


    Guille.

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