Cuadraturas de Páginas
No hay una página en mundos de soledad, hay un lenguaje allí,
escribo encima de palabras invisibles.
La soledad es privilegio de un ser que duerme, late y se levanta
semejante a un perro o un caballo.
Esta tragedia no debiera esperarme, no tanto como la espera
mi corazón a ella.
Diré que su cuadratura es tres libros páganos y un pétalo sordo
dispuesto a toda efervescencia.
No hay diccionario vencido por el neologismo, en realidad está
cayendo en un hemisferio de agua.
Mira, el agua es un ser como el verbo, un hereje que labra porque
el extravío es pájaro de arenas cojas.
Vive incluso antes de lo desconocido,el misterio en sus ojos es
tan poca cosa.
A veces su verguenza encuentra a un hombre y le enseña el río
de la desesperanza.
Su drama es insomne y calibra, observatorio de naves que corren
con su enfermedad muy alegres.
No hay una página que no sea exodo, un minúsculo sopor de calles
parecidas a un amanecer de pasos.
A esta mano que no le pregunten, la respuesta es un niño que despierta
después de una travesía imposible.
Lumen que has visto el pájaro invadir los ardientes festines del gusano,
cúantas ojivas durmen en tu pelo.
Cúal es el oxigeno que llega de un pubis renaciendo en ese aire de soldados,
donde no hay ciencia ni árboles.
No busco el fín, no quiero el principio, sin embargo las rutas respiran, como
una criatura de posibles comienzos y finales.
Mi vida es lecho donde la soledad es incienzo y calíz, liturgia y rostro, mis
espejos son cualquier figura.
Estoy unido al mar, tan cerca del barro,que represento goletas sumergiendo
el agua debajo de una impronta.
Y es la idea la noche más inteligente, en la flota de los espacios y todas
las comparaciones.
Ella podría viajar, detenerse en cometas sin destino, invadir presidencias,
acceder a puertas sin necesidades.
Pero al posar esquinas de cortezas en mis ojos, siento que la sepia destroza
y el hidrógeno toca.
Guillermo Paredes Mattos
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