martes, 10 de septiembre de 2013

El Castillo del Hàlito




El lenguaje sigue siendo un trasto
  en cualquier estrabismo.
  Eternidad, debajo de mis pasos
  no puede nombrarme.
  Y como mi alma, sigo irracional 
  el mundo de los pergaminos.
  Ahora, recorreré mi evidencia
  y alumbraré tus hechos.
  Y ahora, cerca del mar el silencio
  es un mar hecho de ruidos.
  El lenguaje, mi lenguaje, dos formas
  que la inspiración abandonó a la vida.
  Luces de árboles que deambulan
  en castillos de agua.
  Antes que caigan por mi boca, el halito
  tendrá el lumen de la providencia.
  Y lejos o no, diré que la realidad es
  sólo el camino hacia un sueño.



Guillermo Paredes Mattos

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