Leyendo idolatrìas
precedo a los barcos.
Un dìa tuve pocos años,
presumìa de tanta inocencia
que los caballos dormìan en mi boca
y la luciernaga parida por la herida
ubicaba en el dolor
la ceremonia de los cisnes.
Hay ritos acaso.
Los hay. Legan la sepia en una duna sepulcral
igual que el adjetivo.
Semàntica de huesos
y emergencia de diluvios
hoy partimos igual que los trenes
sin saber a donde vamos
con un hilo de telèfono en las manos
y un pedazo de horizonte en los ojos.
Confundièndolo a cada instante
con la vida.
Guillermo Paredes Mattos
Un dia tuve pocos años
ResponderEliminarEsplendida oracion