sábado, 19 de mayo de 2012

Hado




Del hado
 
 
 
Somos algo de ciudad que cae.
Que elige y describe las notas de un sol paradójico.
 
Digo que transgredir es asunto espíritual y no gramático.
Por ello cuando veo sorpresa hay inutiles rompezabezas.
Esto es pára ti, que has tomado un poco de aqui, un poco de allá
sin saber por donde has caminado.
 
No huelo ni siquiera semántica es tus versos.
Antes que nada debo decir que la poesía no debe sorprender a nadie.
Eso significa que hay seres que no pueden encontrar esa palabra.
Allá ellos.
Sigo un camino y es mío como las paredes del cielo
como la poetica sagrada de una religión que no puede concebirse.
 
Me pertenece como una historía de ese psicologismo
que no puede separara las alas del conocimiento
y todo lo reduce a una expresión, a un sentimiento
esto va para aquellos que piensan que dos seres son todo,
eso es sólo ironía
y detrás de ella un ala burguesa
rie de ti y de mí con las hojas de una lapida
cortando las cabezas de un niño.
 
Tengo sus craneos
puedo iluminar su memoria y humedecer
sus silencios de estíos
repitiendo las albuferas
de las que no puedes salir por miedo a la historía.
 
Podría morir igual que tú
pero soy conciente esa muerte
que desciende con sentencias de dios
y un epitafio de hogueras.
 
Camino por el verso
sin esperar una noche
deletreo en él las esquirlas
ignoro sus frases paganas
porque ignorar es a veces principio.
 
Me toco con las palabras de un astro
digerido por gusanos
y agujeros en el fondo no tan negros.
 
Finalmemte repito.
 
La transgresión es espiritual
y no poética.
 
Y si quieres puedes venir a mi lado.
No porque pueda mostrartela.
 
Agonizaremos juntos en el viaje
hacia ella.
 
 
 
 
 
 
Guillermo Paredes
 
 
 
 
 

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