El objeto posee subjetividad.
Ella es racional como la circunferencia de un mecànico
bajo una aurora de iluminaciòn
juzgada por el dìa.
El dìa ante el amanecer es un verdugo.
Lo condena ante tanta noche dejada en la memoria.
El objeto,
quisera alejarlo de toda gnoseologìa
quisiera incluso que no fuera ente.
Que su existencia fuera tan humana
como este escrito carnivoro, animal
y salvaje como el beso de dios.
Y no puedo engañarme
dios es un homicida, el màs sutil
y perdòn por este giro teologico,
el texto es siempre un juego de ajedrez
entre el hombre y lo divino.
Y los angeles tanto como los demonios tienen
una mirada que queramoslo o no
no desciende de un cronometro,
un cronometro es decir que el mundo empieza
cuando una obligaciòn nos despierta,
cuando nos involucramos a fuerza de hilos.
Los mìos son tejidos por arañas.
No siento, ni siquiera siento como quisiera.
Pero la pregunta es.
Acaso siento como el sentir quisiera,
esa es una pretensiòn
y allì no hay bosques ni maravillas que hablen
y podamos asi, acortar distancias
a la poesìa,
a pesar que la magia llegue vestida de espectros
de craneos debajo del agua, por ello
puedo ser poetico como una ventana
puedo incluso respirar la voz de una pulsiòn
en las chacras.
Ello podrìa ser una alucinaciòn
sino se alimentara entre lucidos papeles
esa es una soberbia, un orgullo
un orgullo tan extraño como el debil equilibrio
de mi vida.
Y este evangelio es para aquellos que siguen
como los simbolos
la histeria de un halo, porque el halo
es dueño de aquello
que bajo las serpientes
llamase psicologìa.
En crepusculos como este arroja al oceano
todos sus idolos.
Y afirmo personalmente, estas palabras no son profecìa
ni maldiciòn para el poema.
Es lo que me ha tocado vivir.
Y allì no hay dioses ni demonios que valgan.
Guillermo Paredes Mattos.
me dejas alucinada, q manera de expresar lo q llevas en tu interior, soy una persona en este aspecto tocada por la gracia , por poder leer lo q escribes y vives, un beso
ResponderEliminar