Pero la divinidad es tambièn ladrido de una pantera
cuando une sus garras para penetrar la memoria,
es la unica manera de obligarla,
de hacerla saber que una desiciòn podrìa elevarla
tanto como arrojarla a los pendulos
y vivir entre pendulos
significa que vivir ha sido en vano.
Un libro, un poema, un salto de dios, una caida de angel
una barbarie o un genocidio, acaso
la realidad no inmortaliza ello cada dìa,
acaso el dìa no lo lleva en sus alas
con el orgullo que deberìa ser desprecio.
A esas cosas nos hemos acostumbrado.
Que facil es estar aqui y asumir papeles
Que simple creer que ese papel es importante para alguien.
Por ello te respeto y tambièn te odio arte.
la luz de tu hipocrecia sueña veleros que puedes llevar
a todas partes y el ser està en comùn
embarrado de espuma
comodo en la modernidad de su plexo
en los subterfugios -casi de estado-
en esas irracionales funciones de burro
y minarete que por ser inasible tuvo que
libar una hoja de sangre
grabalo corazòn, de sangre.
No puedo comprender, el dìa que dejè esta calle
El dìa en que los que me esperan sabran que es inutil
en cualquier lugar del universo encontrarme,
quizà algo sea revelado.
Y mi nombre es guillermo.
Soy azul como la locura de una liendre
recorriendo los astrolabios
que sin amor
para seres como nosotros deja esa cosa,
esa cosa.
Su nombre es existencia.
Guillermo Isaac Paredes Mattos
muy duro pero no por eso pierde belleza
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