sábado, 31 de agosto de 2013

Las Iras Inasibles




Las Iras inasibles
Somos algo de ciudad que cae.
Que elige y describe las notas de un sol paradójico.
Digo que transgredir es asunto espíritual y no gramático.
Por ello cuando veo sorpresa hay inutiles rompezabezas.
Esto es pára ti, que has tomado un poco de aqui, un poco de allá
sin saber por donde has caminado.
No huelo ni siquiera semántica es tus versos.
Antes que nada debo decir que la poesía no debe sorprender a nadie.
Eso significa que hay seres que no pueden encontrar esa palabra.
Allá ellos.
Sigo un camino y es mío como las paredes del cielo
como la poetica sagrada de una religión que no puede concebirse.
Me pertenece como una historía de ese psicologismo
que no puede separara las alas del conocimiento
y todo lo reduce a una expresión, a un sentimiento
esto va para aquellos que piensan que dos seres son todo,
eso es sólo ironía
y detrás de ella un ala burguesa
rie de ti y de mí con las hojas de una lapida
cortando las cabezas de un niño.
Tengo sus craneos
puedo iluminar su memoria y humedecer
sus silencios de estíos
repitiendo las albuferas
de las que no puedes salir por miedo a la historía.
Podría morir igual que tú
pero soy conciente esa muerte
que desciende con sentencias de dios
y un epitafio de hogueras.
Camino por el verso
sin esperar una noche
deletreo en él las esquirlas
ignoro sus frases paganas
porque ignorar es a veces principio.
Me toco con las palabras de un astro
digerido por gusanos
y agujeros en el fondo no tan negros.
Finalmemte repito.
La transgresión es espiritual
y no poética.
Y si quieres puedes venir a mi lado.
No porque pueda mostrartela.
Agonizaremos juntos en el viaje
hacia ella.
Guillermo  Paredes 

Lenguaje del Arca






Lenguaje del Arca
Nunca supe ir hasta mì. Eso es encontrarme.
Un astro enfrenta paraderos de su fìn
y es inevitable dar testimonio de ello al pàjaro
para que èste lo sumerga en su pico.
Lumenes sin paciencia y esclavos.
El dìa es perfecto para entrenarse entre ruinas
y me presento con el verdor en mis manos
intentando cubrir con èl las hojas.
Resbala el follaje al intentar un ascenso
en el àrbol. Cae la hierba en su camino a los liquidos
pues la hunedad es hemisferica.
Ebria allà arriba. Aquì sòlo respiramos sus pedazos.
Nos asaltan estallidos de asfalto.
Una y otra vez desde ellos nos acometen
histerias de brea
dejando su noombre sin tregua ni leyenda.
Sìlabas y estalactitas de cuervos
cubren preciosos demonios
entrerrados en las torres de las chimeneas.
Esas paredes desesperaciòn tambièn hablan.
Son el lugar donde un extraño rey
abre el lenguaje de sus arcas.
Guillermo Paredes Mattos

La Idea Era





 
 
 
Basicamente equivocarme.
Caminar en esta noche, la màs sola de la soledad,
sin saber a donde.
 
Evocar si los ojos incluso los mìos  provenìan del mar o
alguna desavenencia.
 
Sobre todo en este dìa.
La idea era es ya una cacofonìa que el desierto
es muy debil para protegerlo
y no soy ni llevo historias ni leyendas para nada,
digo nada, pues las cosas merecen tambièn ser sembradas.
 
He dicho sembradas, no mencionadas.
 
Ni siquiera he mencionado a la pronunciaciòn.
 
En dònde està el mundo esta noche.
En què lugar su saliva.
La primavera en que tarde o temprano morirà eso llamado felicidad.
Perdonen mi tanta mensaje nocivo a la felicidad.
Creo que lo merece.
 
Como merezco esta vileza.
Esta podredumbre en forma de canciòn mirando al hombre,
no sè porque buscamos al ser, nunca sabremos si hay
primaveras que lleven mariposas con brillos
de lesbianas.
 
Ese es un brillo para ustedes.
 
He caminado muy lejos para decirles a ustedes que
el sol no es inasible.
 
Que los muertos no saben de epifanìa.
 
Ellos saben nada màs de muerte.
 
Una que desesperadamente intenta alcanzar la vida.
 
 
Guillermo  Paredes 
 

El Patriarca del Veneno


El Patriarca del Veneno
 
 
La superficie del mar y allì una letra.
Una comparaciòn entre silabas que reciben
ideas de las crestas, de las coronas sin espuma
de los pensamientos y estuarios
despiertos una vez mas
ahora que respira un hombre
ante ellos.
 
La apariencia en esta comparaciòn.
Esta semejanza que no vivirà mas que este momento.
La poetica esta hecha de infancias, a veces de virgenes,
camina por los muertos y escribe de los vivos,
delata sombras de nieve
humedece estelas y acribilla.
 
 
La superficie del mar, si allì encontrara el amor un pecado
creerìa que la piel no sòlo significa idolatrìa,
pero la idolatrìa es filologo
de postreros vacìos
y suelo repetirlo cuando miro algun azul,
una escencia proviene de la mano.
 
La intuiciòn de la letra.
La figura donde vuelvo a caminar como una imagen
y paralelo a los craneos
mi memoria es inteligencia
de manticas penumbras
donde dios lee las cartas.
 
En este momento las està arrojando
a los santos.
 
 
Guillermo Paredes

miércoles, 21 de agosto de 2013

Los Evangelios Verdes






En cada raíz un criminal, un misterio de rojos.
El dios trashumante y el hombre poseido.
Los elementos carnivoros del agua
y testimonios.
 
De cara al evangelio un angel histriónico
busca espacios de mirra clavados por el sueño
en coronas de barro y luces de madera.
El día es sepulcral, despierta ese trono
donde dos mares perseveran dentro del pájaro
y recuerdan que el vuelo sólo
es el ojo del verbo.
 
Máquinas de espectros y tesoros
el día se hace igual a un purgatorio
sólo que nada purga condena
y el dragón es un ojo y la mirada indómita
propia de un halo entre verdes demonios.
 
En cada raíz un terminal, una dinastía de rostros
empujando la corte de inquisidores de arena
succionando biologías entre la existencia y los árboles.
 
Después un noctambulo
su diurno espejismo,
la espada de un calendario
y el vicio de sus maleficios,
tocando el espíritu de todas
las cosas.

Guillermo Paredes

sábado, 3 de agosto de 2013

Yambos de la Oscuridad






 
 
Cuando los árboles se cansaron de las hojas
tuve que ofrecer mis manos para que sigan viviendo.
El gorjeo se confundió en el sonido de mis labios
y de mis poros emigraban ciudades de magia
aquellas que los pájaros trazan en el cielo.
Y entonces la vida me dijo y se lo dije a la vida
no quiero nada, mi sueño tomar un barco cada noche
y enseñarle al mar que en los brazos también cuelgan árboles
recuerdos de primaveras que vivieron alguna vez entre los hombres.
Cuando volvía de la noche mi soledad decía que la realidad es mas profunda
y había que cuidarse, defenderse del agua en los espejos,
de los candelabros y de las agujas,
de aquellos que fungen de magos, pero su experiencia
dura solo ante las puertas del miedo.
Y entonces ví a los presentes marginar purgatorios
defender pergaminos del ala del barro
impregnar de aneroide estas minucias
este sueño para nadie, porque en el fondo tampoco
es para mí.
Cuando la noche aprendió que llegar a nuestros ojos
era mas facil
que perderse en el universo,
cuando la creación quiso inventar algo como el amor
para jugar en los prados
y ver en el átomo de la semilla
abrirse paso como el infinito entre la tierra.
Y sentimos que el sol que se seca en las pupilas
es sólo  la venganza de un invierno.
Aquel que nunca el espíritu se atrevió
a amar.
 
 
Guillermo paredes mattos
 
 
 

Ad Lucem





 
 
 
Habrà un dìa, las mitologìas estaràn escondidos
entre la luz
y en cada cùpula las alas despertaràn
con el miedo de ese instante cuando se alejan.
Has visto en los espejos
son como diferencias donde alguna realidad recoge
otro camino
no es el iris de tu pupila, el ansia de tu mirada
es un mundo que siempre ha de engañarnos
el ùnico, el verdadero, està en el corazòn.
Acercarte a la arena
si eres capaz de sostener tu vida allì
entonce algo como la eternidad serà tuyo,
un dìa que se desmaya engañando a la verdad
desde serenas metafisicas,
aquellas que temen correr por que al hacerlo
partriràn del hombre.
Luna de sabios errantes, seres perdidos
en cada mejilla llevamos y es una pubertad de pubis
una cimitarra de cometas en el jardìn donde un lobo
me presiente,
con el preludio de quien convierte en cachorro
todo lo que toca.
Que importa esta luz, he sido mil veces el asesino
sòlo de mi oscuridad
aunque esos candelabros y sus alas de cera me hayan engañado.
Contempla lo que jamàs ha de ser para el òpalo
aquì en este drama estàn todos los secretos
aunque en cada silencio cierro los mìos,
aquellos que sòlo una gota de tu sangre podrìan arrancarme.
No mires màs allà, no busques misterios en la palabra
no tientes al amor, cierra tus poros solamente
porque una noche de celestes infiernos
èl te alcanzarà.
 
 
Guillermo Paredes Mattos
 
 

Las Represalias del Mar




Habrá un día como el mar
y todo se habrá convertido en agua.
Habrá un día en que de nosotros sólo hayan cristales
y podamos vernos como lo hace la transparencia
cuando viaja por el viento.
Celos de corrientes en mis labios de reo
como un jardín tengo la tarea de recoger capullos
cada amanecer
y dejar que no mueran,
como toda orilla enseñarle el camino de regreso a la ola,
como toda marea
la vuelta a casa de la resaca.
Esta es mi luz, este es el mundo que los dioses
dejaron un cenit de sueños para mí,
esta es la libertad
porque ella está llena de condenas.
Tengo un páramo para el polen
como lo tuve para el alcohol un día,
amé el dolor de una herida sobre las tinieblas
cortejando al misterio con su voz de luna.
No, no estamos solos, tampoco a nuestro lado
podrían planear los pájaros.
Somos un horizonte nada más
y en él los barcos se pierden.
 

Guillermo Paredes Mattos

Sìlabas Para el Azul






 
Si no defendiera mi corazón de mí mismo
existiría una noche,
un pétalo donde encontraría el bosque
aquella aguila que se desangra eternamente en un
pecho.
Yo ví una mañana,
era el desvelo de todo raciocinio colgando
en los cristales,
era la ruina de un bálsamo sobre una distancia
en su impresión de sed,
era el himno de ese heraldo que juntaba piedras
en las estelas para llamar a los prados,
la ejecución de un pensamiento girando
en la mirada del delfín
en el ruido de todo inocente mirando en su evangelio
ese hilo sagrado respirando trenes,
bolsas de nieve,
cuarzos de espuma donde recitan aún los que mueren
descifrando el aureo deseo de la musa
de una isnpiración que huye como el silencio
de una noche en los árboles
en los candelabros del mar
aquellos que en nuestras almas sólo pueden
ver brújulas.
 
 

Guillermo Paredes Mattos

Egloga para Nadie






 
 
A nosotros nos espera, algo que no es la noche ni el día
que representa barcos en un amanecer de rocío,
e inunda madreselvas con el oido de un gurbión sin colores
docilmente cayendo en las manos de las piedras.
A nosotros nos aguarda una estela que orilla su sombra
para que lo secreto allí contemple. El día esquivando un soplo,
la madrugada colgando entre arrecifes y materias, un pacto
de nieves que despuntan entre sus ballestas, sus sesos.
Somos de ceniza y también modificamos elementos
respiramos como el sol dentro del fuego y rompemos
la modernidad de átomos y lenguas, aquellos que cantan
y nos aburren desde desesperados hilos. Iluminados
por caravanas de esferas, corremos hasta el viento
porque sólo sus jardines pueden acercarse a la vida,
porque sólo su oxigeno levanta mares y praderas
soy mi propio aprendíz, de mí desciendo, de mí cabalgo
a cualquier mar, cualquier arena, lleno de circulos mis días
a cada instante los recuerdo, porque su vida va tan rapido
como mi soplo. Batido por un pájaro de serpentina, sepultado
por una llave de nupcias y escondrijos donde llamea la seda
voy atenazando un golpe, una civilización de carne donde duermo
y corrigo a veces el subrepticio llenar de alondras y serpientes
el ruido de la savia resplandeciendo en un mágico semen.
A nosotros nos espera un estuario donde no canta el hombre
el tiempo deambulando como una masacre en la lluvia
el instante defendiendose entre miticos de niebla
la helice de un manantial en un cuerpo, acariciando
las brújulas donde fue devorada la sangre, el juicio
del hada y la babosa, espiando desde el árbol
el movimiento del árbol y un nido. La llegada
de un pájaro, de un sed caliente que trae veranos
en su seno. Porque sabe que sólo el abismo los toma.
 
 
Guillermo Paredes Mattos