viernes, 18 de enero de 2013

La Percusiòn de los Cielos









Como un navío arrastrándose entre gemelos amarillos 
cuando pierde sus colores una gruta y es devuelta
por la espuma a lo que es atroz y es morada. 
Como un lugar que no queda en ningun hemisferio 
alado como espuma rehen que es nocturna 
y sigiloza en metafisicas de vidrios y tremantes. 
Allá con el silencio, mi espíritu busca sonidos 
mi alma sólo labra en el destierro y es el agua 
la música azur del mas idolatra suicida. 
Y es que yo formulo habitantes como mirras 
salvas de iras que en cada perfección 
hilan melodías de lagrimas con sus veleros. 
Nauticos y raudos como la espina en la rosa 
siguen la ciencia del que jamás ha tocado 
pero pervierte y desnuda el sentido,la ceniza.
Yo que puedo leerme más allá de los astros 
que escucho lenguajes de un bolido con mi espuma 
que quedo sin palabras igual que un cometa. 
Que voy fragil en misterios de humedad con maderas 
y desciendo entre ciencias de cartilagos y veletas 
como un tigre rendido al lado de su espera. 
Como un navío recogiendo plañidos entre la cera 
mis brújulas se derriten como el amor en un cuerpo 
y la especie pregunta y el genero encuentra. 
Dioses que serpientes de alguna enredadera 
inhalabn el cortejo de un crisol con la esfera 
donde acuarios son corales en este músculo de pápiro. 
Dioses que empujan entre la nieve otras puertas 
que llevan goletas para angeles errabundos 
para ciudades de esporas sin dolor ni átomos. 
Y es que en cada estridencia dicen caracolas
que el imperio es dominio de toda cabeza
y las sienes ondulan al lado de elegancias.
Nada es sacrificio aliento, irás a la existencia 
y cuando te toque escuchar divisarás la piedra 
rodeada de juglares tarareada por granitos.
Imanes como el sol ahora que se despedaza 
este labio de orbitas para que huya el infinito 
en este piélago de papel donde se agita un astro. 
Seré la existencia cayendo entre la proa y será 
que el conocer ha de oirme cuando ya nada penetre 
aquel vacío de espadas sobre sobre el brillo de mi nada. 




Guillermo Isaac paredes mattos

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