jueves, 30 de enero de 2014

Barro Antepasado






La espuma: el lenguaje. Abres idolos
de ànforas y todavìa arrojas crines
a los barcos dotados de sobrenaturales
ejemplos de cosmogonìa.

Primero un sacrificio escrito en una gota, luego
la rama dotada de bacilos, màs allà
el desprecio formal para un
sobreviviente de cadmios y papeles: quizà 
tenìa un nombre.

Extensas lenguas destilaban universos
de aulos, la silaba de enclopedicas palabras
un desplazamiento logrando
adquirir continuidad entre estelas
donde la apariciòn podìa sorprenderse
mutuamente y en complicidad con
la imaginaciòn mientras esta habìa cruzado
ya el barro.

Tambièn una cresta.
La corriente del manglar.
La espera del unisono entre
sus trapecios -ya los habìa construido-
El perfume del candelabro sembrando colores
en diagràmas donde la voz pertenecìa
a una piràmide.

Desde ella silenciosos ritos por
la noche te decìan
que en cualquier sombra de una efigie
se mueve un antepasado.

Y sòlo debìas sentarte para
hablar con èl.




Guillermo paredes mattos

miércoles, 29 de enero de 2014

Tercera Idea del Mar





         
 
 
He cortado ideas de barro con el cielo
listas de estandartes con la soledad
las brujulas posibles que lleva la luna
cundo es equinoccio.

He dibujado planetas que ruedan entre
los crisoles
su pubertad abierta como un puñado
de plata
rendido en un amanecer de libros con sus prisiones.

Aquí sólo la ceniza me ha tentado
y conozco el uniforme trascendiendo en la lluvia
como un mineral de ojeras.

He amado tripulantes de lúdicos caballos
la cerbatana de un día en el confín del agua
las mascaras que el mar extiende
cuando estoy dormido.
No puedo deteneme para dibujar mi paso
eso lo dejo para mis ojeras.

Ni escucho en el delirio el corazón de un astro
mis entrañas iluminan como un indicio ese cielo.

No me conozco ni se la historia de mi esfera
ella se borra en un amanecer de hojas.
He cortado identidades de corceles
cuando va la luna
al espiral de una estación apagando en la ola
ese menguante de sal con la arena.
Con el cielo de un escrutinio
amenazo mi momento
sigue siendo un lugar de orgias con el sueño.
                                                     



Guillermo paredes 

Diagnostico del Cielo




Diagnostico del Cielo
Percibo en este mar de piedras
que uno nace rodeado de arboles
mientras la presencia
hila en montañas y pesebres
un viento de siluetas
altas como una pradera
borrandose en los dedos.

Y miro el desierto de aquellas marinas
leyendas con la espuma
cuando todos los colores de borran
en el azul
y el ser agita cristales
para que dios nos vaya descubriendo
como cuando crea.

Dirigibles de papel arden en el cielo
imagenes de barcos como la adolescencia
mi pernoctar recorre alado
las celulas de la tierra
y en mi soledad
vuelvo a formar membranas
músculos transparentes para sostenerse
aunque tensarse en el universo
sea otra forma de caer.

Pero debiera junto a mí
rodearme de plegarias
enmudecer cuando llegan los ríos
temblar cuando bebe el caballo
los manantiales.

Pero  sigo
pesiguiendo todo lo contrario
de aquello que se llama vida.

Por que en ese lugar se acuestan
los planetas.


Guillermo paredes mattos

domingo, 26 de enero de 2014

Adios de Peces





Cuando algo como un raciocinio cuelgue
su àrbol de sangre.
Cuando quiera encontrarse sobre cielos
de ceniza.
Y se derrame la infamia de una corola
adornando
el manantial de los cielos.
Cuando despunte el sigilo en mi vertedero
y ascienda humedo
sin reconocer ninguna palabra.
Y el verbo, ese niño que aprendiò
en mi sangre
sepa que mi lugar està debajo
de los astros
pero no en su vida.
Cuando una noche de serpientes
pierdan sus brùjulas
y se enamoren de mi lecho.
Y en mis ojos el horizonte pueda deletrear
el nùmero de la hoja
el algebra del mar como un centauro
que dibuja cristales
en mi pecho
aquellos que vieron la piel
antes que mi ser.
Cuando perciba como el iris
o el eclipse que llega de la nieve
y un barro demacrado forme
la mujer que amè en
las calles.
Se dice que estàn los àrboles
condenados a las aves
y que el mar es una superficie
que no quisiera en su corazòn
profundidades.
Pero he de saber
no sòlo en la apariencia gime el brillo
tambièn lo hace en lo profundo.
Goletas de metal para esta fàbula
de bronce
seduce el molino con sus aspas
al viento
resiste el amor sobre el corcel desnudo
de la duna
se abre entre los dientes
un labio de profeta.
Y en la esquina donde el sueño empieza
a convertirse en juglar
algo como la linfa llora
en un adios
de peces.

Retorica del Pàjaro












Luego de descolgarse en una parafrasis
del escrito, el único hecho que poseía de su vida
estaba en las aves.

-puedo hablar de él porque jamás supe qué o
quién era-

Empero a pesar de sus palabras voló entre 
los pájaros.

Llegué a ese conocimiento sin una
respuesta de su abismo.

Sin los eslabones que sueltan las
bengalas que lo acompañaron.

Sin los grilletes tocando a quemarropa.

Percibí que encendía fogatas cerca
de una torre.

Percibí que mi espíritu no labraría
en su mundo.

Yo fuí hecho para saber que las cosas
son escritas por aves que son pájaros.

Por acidos y sintomatologías.

Sintomatologías que a consideración
del oceano construyen manifestaciones.

- él vivió para otras cosas-

Memorias de reflexión donde danzan 
las grullas y los miocardios, encendiendo
travesaños donde ceniza
una oración este recurso
que incluso puede
ser enarenado o ser esfericidad
según el crear y ya no la inspiración
que a su lado describe aún el adjetivo: condición
que cita para graficar un hombre.

Un ser de algunos puentes.

Un ser que mira edificios.

A veces un brillo en sus ventanas sugirió
una sentencia. 

Un rascacielo más, no importa.

Un patio.

Donde creaba manifestaciones.



Guillermo paredes mattos.

sábado, 18 de enero de 2014

La Voluntad de la Tristeza





No quisiera este corazòn como brùjula de 
todos mis pasos.

Pero no se trata de lo que quisiera.

Y yo estoy triste como si sumara todas 
las tristezas del mundo en mi vida
y asumiera absurdamente esa pretensiòn:
pretensiòn de que toda esa tristeza le 
pertenece a mi vida. No estoy hablando
de hipotesis -dejò de serlo hace un instante-
estoy hablando de algo 
material como plutòn o saturno ahogandose
en las lilas.

Hoy debo ser triste porque es lo ùnico
que puede hacer el mundo por mì y lo
ùnico que puede hacer la tristeza. No 
deberìa sin embargo ser asi. 

Pero tampoco se trata de lo que deberìa.

Y lo màs extraño en este dìa es que tentado
por el atardecer, me sentarìa en un jardìn
para recitarle a las flores que llegarà un dìa
tan antiguo como el apocalipsis para dejar
de buscar en la mimesis de los arcanos
el elixir de este intento de ser reminiscente.

Esa reminiscencia por ser trascendental me
encuentra tan triste; jamàs como desearìa.

Debo repetirmelo: no se trata de lo que 
desearìa.

Yo que me debo a la dialèctica y los bosques
parmenideos. Que me sacrifico en amaneceres
sin agua y ladridos. Yo que ojeo la puz para
colocar en su devenir cintas rojas, no quisiera
escribir. No debì escribir que estoy triste.

Pero sì, està bien, lo sè.

Hoy no se trata de lo que quisiera.

Y tampoco, mucho menos de lo que deberìa.




Guillermo paredes Mattos