jueves, 13 de diciembre de 2012
Las Escarchas del Vertigo
Sólo recibe el soplo aquella sangre,
invadiendo el misterio donde hoy han cifrado
la hoja y la ráfaga su sueño.
Lejano es el cielo contaban los pájaros
y era el principio la luna ocultando el hemisferio,
era, el corazón enterrado en su brillo,
en ese renacer que deja la estela
cuando va a partir hacia la nada.
Sólo es del halito quien ha navegado cristales
quien fulmina en sus venas toda vida
y encuentra el secreto para desde las sombras iluminarla,
sólo es el legionario que hoy
sobre orillas celestes se inclina,
acariciando el tormento,
el ciclo de escarcha y vertigo,
allí nos encontraremos canta la soledad,
y en los labios viaja hacia lo inasible ese beso
muerto en el barro,
asesinado por un horizonte
y levantado otra vez por el anhelo,
por ese angel que no necesita cielos para amarse
y que recuerda el paraiso,
desde el mágico suplicio
que toda alma tiene que cruzar,
antes de convertirse en hombre.
Guillermo Paredes Mattos
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